Querida Familia Institutana:
Junto con saludarles, nos felicitamos; sí, “nos felicitamos” ya que hemos “dado a luz” a los estudiantes que han finalizado su proceso de nuestros tres cuartos medios, que luego de haber sido formados en el interior de nuestra comunidad como líderes cristianos – católicos se proyectan en nuestra sociedad para hacerla un poquito mejor. Felicitaciones para ellos y mil gracias a sus familias que confiaron en nuestro Instituto para su formación.
“Tiempo de adviento, tiempo de espera gozosa”, decía por ahí un formador. Y es eso, este tiempo es para sentarnos a reflexionar respecto de lo que significa que el Señor Rey del Universo, se haga tan pequeño y quiera nacer de la Santísima Virgen María. Esta espera, nos congrega como familia y nos hace mirar a aquellos que menos tienen. Es tiempo de regalos, pero del regalo más preciado para nosotros, que paradójicamente es nuestro tiempo. Los invitamos para detenernos y hablar, para mirarnos a los ojos y pedir perdón y perdonar, para re - andar los caminos que hemos andado mal, para que a la luz del pesebre, que se instala rápidamente en el correr de este tiempo, podamos pedirle al Señor que disponga nuestro corazón para que Él nazca: en nosotros, con nosotros, para nosotros y por nosotros.
Esperamos que este tiempo nos ayude a reflexionar acerca del maravilloso misterio de este Dios que ama tanto al ser humano, que se hace uno de ellos para salvarlo.
En Nuestra Señora del Instituto, San Rafael y El Sagrado Corazón de Jesús, un servidor
Juanjo, Coordinador de Pastoral